El nacimiento
Después de aquel curso siempre pensé en lo genial que sería tener un trabajo en el que solo dependiera de mi, del talento propio e intuición y, además llevarlo en tus manos.
Seguí con mis actividades empresariales y con mis técnicas manuales como hobby; hice un curso de quiromasajista y empecé a estudiar Osteopatía cómo crecimiento personal. Coincidiendo con una etapa de cambio descubrí el surf, un deporte que, además de demandar una buena forma física, requería una atención y educación corporal muy exigente. Tenía que gestionar postura, equilibrio, coordinación.
En definitiva tenías que escuchar a tu cuerpo y dialogar con el en un lenguaje que desconocía y quería aprender. Esto me llevo a términos como “propiocepción “, “interocepción”, “exterocepción” y finalmente donde todo tenía lugar y sentido “ FASCIA”.
Fascinado por este tejido conectivo que unía y separaba y además contenía todos los palabros que hasta entonces no sabía lo que significaban y eran tan importantes para mi practica de surf, empecé a introducirme en el mundo de la fascia de una manera casi obsesiva, y este mundo resultó ser todo un universo. La fascia y su estudio marcaron los siguientes pasos de mi nueva vida laboral.
Empecé a hacer diferentes cursos sobre técnicas fasciales y estos me llevaron a donde estaba la cuna de esta técnica: la integración estructural también conocido como Rolfing, teniendo la gran fortuna de formarme como integrador estructural y profesional miofascial con Tom Myers y su programa Anatomy Trains (Vías Anatómicas) ATSI, y con Sharon Wheeler y su programa de cicatrices Scarwork